Muchos dicen que mi vida ahora ya es aburrida. Yo digo que es lo mejor que me ha pasado. Se llama Madurar.
Catching Elephant is a theme by Andy Taylor
La vida es algo tan frágil, delicado, que en un momento a otro se nos puede ir de las manos y romperse en mil pedazos.
Nunca me han gustado las muertes, a pesar de que sé que es un paso hacia otro ciclo y puedo lidiar con esa idea. Pero el hecho de enfrentar la realidad cuando una existencia deja de estar en este mundo, puede dar un impacto demasiado fuerte.
El hecho de que las cosas se tengan que lidiar de una nueva manera, de que los días comiencen con una ausencia física de alguien que ya no existe más en el plano terrenal, es un paso muy dificil de aceptar.
Ha habido muchas pérdidas en mi vida, algunos amigos, conocidos, otros familiares y sobretodo mi abuelo, quien desde hace cinco años dejo un espacio vacío que todavía muchos no hemos podido llenar.
Y día a día se debe aprender a vivir sin el que no se encuentra, aunque la mente a veces quiere jugarte bromas crueles olvidando que no está.
Y los primeros días, son dificiles, duros, lentos y agotadores. Poco a poco, en cuestión milimétrica, se va haciendo más pequeño el dolor.
Esta vez, la perdida no fue directamente mia. Mi cuñado perdió a su padre. No sufrió, fue de esas muertes que son dificiles de explicar. Se fue “de repente”. Uno que otro dice que esa es la muerte de los justos. Sin dolor, sin sufrimiento, encontrando su propia paz.
Mi cuñado es fuerte. Tiene dos hermanas y un hermano más. Su ideología de vida, que hace 10 años despreciaba y que ahora le admiro, le permitió tomar las riendas de toda la situación. No le ví ni una lagrima, sólo fortaleza… pero por instantes, en sus ojos se reflejaba una tristeza inimaginable, esa que nunca había visto en él.
Su familia, esposa e hijos, todos tristes, algo se les fue arrebatado sin siquiera notarlo. Su esposa, mujer tierna y amable, se quedó sin su otra mitad.
Y quizá es por eso que me cuesta aceptar las perdidas, porque siempre que alguien se va, alguien se queda para recordarlo y anhelarlo. Alguien permanece con lagrimas en los ojos, tratando de aceptar el hecho de la situación.
Un padre y esposo muy querido, una persona que tocó los corazones de muchos. Alguien digno de extrañar.
Yo?, lo traté muy pocas veces, pero aprendí de él a través de las historias que mi hermana y mi cuñado compartían conmigo. Aprendí de él en la figura que formó en su hijo, aquel con el que mi hermana decidió compartir el resto de su vida y que sé fue la mejor elección.
Sin embargo, es una tristeza enorme la que siento y comparto con su familia. Un padre que fue amado por su gente siempre va a ser recordado y anhelado.
Que descance en paz, señor Alfonso, cuide a los que lo aman desde donde esté, envíeles esa paz que usted acaba de encontrar.